Los ácidos
grasos son necesarios para una buena salud. En efecto, un desequilibrio
o una modificación de su forma activa puede estar al origen de muchas
enfermedades más o menos graves (Ver papel de los Acidos Grasos).
En resumen,
el cuerpo utiliza los Acidos saturados como fuente de energía y como
constructor de la membrana celular. Son Acidos estables que casi no
se ponen rancios.
Por lo que
se refiere a los Acidos Grasos Insaturados, son muy importantes para
nuestro bienestar. De ellos dependerá la flexibilidad de nuestras membranas
celulares así como su fluidez ( Ver Fluidez de la membrana ).
El único
problema es que tienen tendencia a ponerse rancios muy deprisa a causa
de sus numerosas insaturaciones ( Ver Radicales Libres ).
Estos ácidos
grasos son también precursores de hormonas ( ej. Prostaglandinas muy
importantes para el funcionamiento de las células del cerebro y las
células nerviosas, las funciones de regulación para el cuerpo ) y ácidos
grasos insaturados con cadenas más largas. ( Ver Metabolismo des
los Acidos Grasos ).
Un régimen
equilibrado en ácidos grasos permite prevenir problemas de salud tales
como las enfermedades cardiovasculares o también la obesidad.
El cuerpo
debe poder sacar de la alimentación los Acidos Grasos Esenciales que
no es capaz de sintetizar por si sólo.
( Ver Definición
de los Acidos Grasos ).
Además de
su riqueza en ácidos grasos insaturados , el aceite de Cáñamo contiene
igualmente Acido Gamma Linolénico (AGL) lo que lo convierte en una de
las raras fuentes vegetales de este ácido.
Las demás
fuentes de AGL son la Borraja y la Onagra pero su sabor es tan particular
que es preferible meterlas en cápsulas para ingerirlas.
Sin embargo
el aceite de Cáñamo tiene un buen sabor que permite incluirlo por ejemplo
en salsas para ensaladas. Pero atención, no soporta la cocción debido
a su riqueza en Acidos Grasos Insaturados.
El AGL puede
ser fabricado por el cuerpo a partir del ácido linoleico. Pero el proceso
de síntesis es muy lento y a menudo perturbado por la vejez o la enfermedad.
Por consiguiente siempre es más interesante poder aportarlo directamente
con la alimentación.
El aporte
diario de Acidos Grasos recomendado para un adulto está cubierto con
2 a 4 cucharadas de café de aceite por día.